Jueves, octubre 18, 2018
Bodrioteca

0 27

La Bodrioteca

Paul Medrano

De basura y cosas peores

Escuchaba a un locutor exigir que el nuevo gobierno municipal encarcele a todos los que tiran basura en la calle. Según él, solo la sanción irreductible es la única alternativa para que la ciudad luzca como espejito. Lo que el señor ignora es que, de hacerle caso, no le quedarán radioescuchas a su programa.

Porque el problema de la basura tiene sus orígenes en algo más intangible y misterioso: es una problema de actitud. De malos hábitos. Tiramos basura por flojos, por valemadristas o inconscientes. Tiramos, también, porque pensamos ilusamente que nos libramos de ella solo con sacarla a la calle o con llevarla a la esquina siguiente. La tiramos porque no sabemos a ciencia cierta cuándo pasará el camión recolector. La tiramos porque ninguna autoridad ha pensado en un plan de separación de desechos. Tiramos porque son muy pocos los cestos de basura en la ciudad. Tiramos porque consumimos mucho desechable, mucho plástico, mucho unicel. Tiramos porque todo mundo nos ha enseñado a tirar, pero casi a nadie, a recoger.

Sí, es necesario regular el servicio de recolección, es vital acordar sanciones, pero es más necesario aún, iniciar una campaña de concientización para inhibir el mal hábito de tirar desechos por todos lados. Necesitamos fortalecer una identidad que nos permita amar la ciudad, quererla y por ende, cuidarla. Ni 100, ni mil barrenderos (o en cu caso, mil policías), mantendrán más limpia una ciudad que los propios habitantes. La ciudad de Aguascalientes no es de las más pulcras de Latinoamérica porque tiene muchos camiones de basura, no. Es la gente la que la mantiene así. Es la gente la que levanta lo que ve en la calle. Es la gente la que respeta y promueve el buen hábito de no tirar basura. Eso debe ocurrir en Zihuatanejo.

Y es aquí donde radica el verdadero desafío. ¿Cómo lograr el compromiso del ciudadano? ¿Cómo? Ahí es donde se requiere la creatividad. Ideas hay muchas: máquinas que “compran” botes pet a cualquier peatón; programas que pagan a pescadores por “sacar” basura del mar; separación y aprovechamiento de los desechos; prohibición de unicel y bolsas plásticas; premios a calles o colonias más limpias.

¿Se animará el nuevo gobierno a algo así?

Cultura para qué, maldita sea

Con la designación del nuevo titular de Cultura municipal se ve a leguas que al gobierno de Jorge Sánchez poco le importa el tema.

En Internet, el único antecedente de Benjamín Tonatiuh Fernández Sánchez (el flamante titular) es como beneficiario de 10 mil pesos que le otorgó la Secretaría de Economía, como parte del S017 Programa de Fomento a la Economía Social, quezque por ser afectado por un desastre natural en el año 2013. Si todos los damnificados por los desastres naturales fueran titulares de cultura, Zihuatanejo sería capital mundial de ese rubro.

Por lo visto Fernández Sánchez llega como mero compromiso político y no porque traiga un programa cultural acorde a las circunstancias.

La pérdida de la brújula cultural se remonta a varias administraciones atrás. Alcaldes llegaron y se fueron, sin saber aprovechar una de las áreas indispensables no solo para el desarrollo de un pueblo, sino también, una de las pocas maneras en la que trasciende un político: el arte.

Desde principios del año 2000, muchos gobiernos municipales en todo el país, descubrieron que desde la cultura, pueden fortalecer su imagen pública de forma casi casi mágica. Un buen festival, una buena colección de libros, una temporada de teatro, algunas buenas esculturas o uno que otro mural, durará más tiempo en la memoria colectiva, que los discursos o programas de relumbrón.

Pese a lo anterior, en Zihuatanejo, los políticos se han remitido a meter todo el mismo paquete “cultural”: esculturas de arenas, pastorelas, bailes populares, tianguis, danzas tradicionales, manualidades y todo lo que se les ocurra.

Una de las obligaciones de un gobierno es contar con una oferta cultural seria, amplia y profesional, encaminada a incidir en la población. Y lo deben hacer no porque ellos quieran, sino porque están obligados por ley. Hay dinero (que a final de cuentas es nuestro dinero) que se debe ejercer en la difusión, promoción y fortalecimiento de las artes.

El Instituto Municipal de Cultura de Zihuatanejo debe ser precisamente eso y no un tinglado donde se enseñe lo mismo zumba, que punto de cruz. No es que lo anterior no sirva. Sí sirve y mucho, pero no es arte. Una ciudad donde el arte es relegada, se condena a si mismo a la ignominia.

No es posible que Zihuatanejo, el lugar donde Julio Cortázar escribió uno de sus libros más misteriosos e inconseguibles (Cuaderno de Zihuatanejo, 1997), no cuente con un plan para rescatar y difundir esta publicación. Cuando menos en Zihuatanejo, este libro debería ser de cabecera. Una reedición no estaría nada mal, para empezar.

El rubro cultural puede ser uno de los mejores aliados del desarrollo turístico que tanto anhela la nueva administración. Y si no me creen, nomás vean cómo algunas ciudades han usado las expresiones artísticas como palancas para promoverse: Acapulco, Manzanillo, Veracruz, Tampico, Puerto Vallarta y un largo etcétera de municipios no costeros. Por lo visto, nadie se lo ha dicho al alcalde. De lo contrario, el nombramiento de Fernández Sánchez no se habría concretado.

El tuit

@sonate_bleu: Desde el martes me empieza a dar sed de la que hace tuitear como León Larregui.

Twitter: @balapodrida

0 31

Paul Medrano

Otra vez otro

Hoy entra en funciones una nueva administración municipal. Como cada trienio que inicia, las expectativas son muy altas. Solo que esta vez, me parece que son demasiadas.

Jorge Sánchez llega a la presidencia municipal con un importante impulso político, aunque no tanto como creen los priístas de Zihuatanejo. El panorama estatal y nacional cambió drásticamente después del 1 de julio. Y se prevé que cambie aún más para antes de que entre en funciones Andrés Manuel López Obrador. Al paso que vamos, quienes más resentirán estos vaivenes, serán los municipios, especialmente los municipios gobernados por partidos de oposición (tomando en cuenta que la oposición ha cambiado de bando).

La geografía política guerrerense está trastocada: Acapulco se convierte en el principal músculo morenista y desde ahí se trabajará al próximo candidato (o candidata) a gobernador. Recordemos que ahí se concentra la mitad del electorado en la entidad, por ello, significa la antesala de Casa Guerrero.

Chilpancingo, cuna del priísmo guerrerense, donde había gobernado por 89 años ininterrumpidos, se ha vaciado hacia el PRD y el mismo Morena. El PRI en ese municipio fue relegado a la tercera fuerza política. Pero no solo perdió la alcaldía, sino también los dos distritos locales y uno federal (que siempre habían sido del tricolor).

El PRI (sobre todo el PRI de Zihuatanejo) tiene poco que festejar y mucho de qué preocuparse: de la noche a la mañana, este municipio de convierte en uno de los bastiones priístas más importantes de la entidad. Es el municipio más importante que gobiernan en Guerrero y por ende, lo que ocurra o deje de ocurrir aquí, tendrá resonancia a nivel estatal (o porqué no, hasta nacional).

Alguien me decía que, afortunadamente, el gobernador es amigo de Jorge Sánchez y que eso será benéfico para el municipio. Tal vez haya algo de verdad en esa expresión, pero en estos tiempos de recortes presupuestales y exhaustivas auditorías, las amistades poco podrán hacer.

Todo indica que serán cosa del pasado las válvulas donde el dinero en efectivo corría sin parar en los ayuntamientos. Se podía gastar sin freno ni restricciones. No solo ganaba el funcionario, sino que alcanzaba a “salpicar” a la población.

La flamante administración municipal tendrá que hacer algo para lo que no están diseñadas: trabajar. Y aún peor: tendrá que trabajar con poco dinero.

Jaime Lerner, el alcalde brasileño que inventó el metrobús en 1971 y revolucionó para siempre la ciudad de Curitiba (y por ende, la gobernanza municipal en todo el mundo), sostiene: “La creatividad empieza cuando quitas un cero al presupuesto. El exceso de medios conduce al despilfarro”.

El gobierno de Jorge Sánchez tendrá que echar mano de la creatividad, si quiere llegar bien posicionado a su primera evaluación cuando lleguen las elecciones intermedias. Sin embargo, dados los antecedentes del priísmo estatal, sabemos que la creatividad no es su fuerte. Además, con lo que hemos visto de su gabinete, parece que habrá más dudas que certezas. Ojalá me equivoque.

Lo que nos deja el PRD

Del inefable gobierno perredista hay poco que decir: deja Zihuatanejo patas pa’rriba: sin agua, sin dinero y con un chingo de basura. Fue un gobierno que gastó poco en lo necesario y mucho en caprichos, empezando por esa misteriosa obra llamada Los Bailarines. Fue una administración soberbia, que se alejó de la población, la ninguneó y cuando quiso recuperar su confianza para reelegirse, era demasiado tarde.

El 1 de octubre de 2015, en su toma de posesión, Gustavo García Bello afirmó: “recibo un municipio con un gran atraso social, con exceso de basura en las calles, falta de agua potable, infraestructura destrozada, deficiente y casi nulo equipamiento vehicular y de oficina, enormes adeudos a proveedores e instancias de gobierno relacionadas con la función pública, parques y jardines en total abandono, deficiente alumbrado público y un muelle colapsado”.

Parece que lo entrega igual que lo recibió. Sin duda, García Bello es de los peores alcaldes de los últimos años. Con que Jorge Sánchez no se empeñe en ganarle ese mote, nos damos por bien servidos.

El tuit @

@soysaverio: Hay más versiones de paleterías La Michoacana que universos de Marvel.

@balapodrida

0 215

Paul Medrano

Bailarines vs Cotonetes

Lo que tenía que pasar pasó: el señor García inauguró la que quizá sea su obra más importante (nomás para que cheque el nivel de “grandeza”): la plaza de los Bailarines, que a estas alturas ya es conocida como los Cotonetes o los Cerillos.

Entre miles de asistentes, el señor García se debió sentir como Justin Beaber ante sus fans: bien pendejo. Lo digo en el buen sentido de la expresión. Es decir, se le veía pleno, contento, pues jamás en su carrera política había juntado tanta gente.

Lo triste del asunto es que la cosa no es como él la cree. Sí, fueron miles de personas las que estuvieron al baile, pero ojo, no asistieron para congraciarse con el señor García, no. Fueron solamente por bailar con los Karkiks. Digo, no todos los días hay bailongo gratis y menos aún, con la divertidísima y famosa agrupación de Hacienda de Cabañas. Entonces, si el señor García cree que ya con eso la gente le confiará su voto, no es así. La mayoría de los asistentes no votarán por él. Lo digo porque he interrogado a varios asistentes y todos concluyen en lo mismo: “fui por los Karkiks, no por Gustavo”.

Mención aparte merece la escultura: denota mal gusto, destila poco conocimiento artístico y sospecho que se derrumbará en cualquier momento. Además, supongo que se la vendieron carísima. Se me figura como esas señoras ricas que compran una costosa pintura creyendo que en el precio está la calidad, sin darse cuenta que esa acción solo evidencia ignorancia.

Será cuestión de tiempo para todos conozcan a “los Cotonetes” o “los Cerillos”, y nadie se acuerde los Bailarines.

 Ha volvido la plaga

Otra plaga ha llegado a Zihuatanejo. Y no hablamos de los motociclistas, ni de los chinos. No, hablo de los repartidores de propaganda electoral.

Con el arranque de la elección, decenas de tipos y tipas se han dado a la imbécil tarea de repartir trípticos de tal o cual aspirante. Pero no lo hacen por decisión propia. Generalmente son pagados por los verdaderos artífices de esta vergonzosa ocupación. Y es a ellos a quienes está dirigida esta columna.

O una de dos, o estos tarugos no saben leer o no saben que no nos gusta leer. No hay de otra.

Me explico: ningún ciudadano con dos dedos de frente se pondrá a leer a conciencia el maratónico currículum impreso en letra tamaño 5 de algún canijo que aspira a un puesto público. Y nadie lo hará porque a nadie le importa la inútil vida de, por ejemplo, Arturo Arzeta u Homero Bravo. Eso por un lado, por el otro, es obvio que ni estas gentes leen sus trípticos, porque de lo contrario, no veríamos expresiones ridículas, penosas loas y diseños infames.

Para colmo, el que reparte esta papeliza inservible, suele ser gente joven, que se mueve en grupos de cinco y que se indigna si no le recibes el tríptico. Por si ellos y sus jefes no lo saben, existe libertad de tránsito y de elección. Y si mi carcacha no trae una calcomanía, no es porque no me hayan invitado, sino porque ya me cansé de decirles que no. Respeten, carajo.

Malos muelles

Parece una mala broma que, a unos días de que empiece la temporada vacacional de diciembre, se les ocurra ponerse a revisar los muelles del municipio. Es como el canijo que se pone a evaluar sus llantas ya que va a medio viaje.

Lo peor del asunto es que resulta probable que clausuren el muelle de Las Gatas porque está que se cae a pedazos. Pero, oh sorpresa, apenas se dieron cuenta hace un semana. Así no vamos a salir nunca del bache.

Como ciudad que vive del turismo, muelles y toda la infraestructura debe revisarse periódicamente. Es inadmisible que se pongan a revisar fallas justo cuando estamos por llenarnos de visitantes. Pero es aún más inadmisible que ni siquiera se sepa cómo y quién va a pagar los desperfectos.

El cierre de año pinta mal. Mal y de malas.

El tuit

@dmiklos: Fui a la tienda y olvidé el volvido.

@balapodrida

0 204

Paul Medrano

De reelecciones imaginarias

La campaña “encubierta” del señor García (Bello) está al cien.

Él no lo dice porque aún no son los tiempos. Son sus achichincles quienes andan desatados promoviendo una fantasiosa reelección. Que obras por aquí, que encuestas por acá, que apoyos más allá. Una cosa ridícula y tóxica, porque debemos chutarnos sus promocionales imbéciles.

En tres meses hemos visto más veces al alcalde que todo el tiempo que lleva parasitando en la presidencia. Esta viralización no es fortuita. Es obvio que busca reelegirse, lo que parece que no es obvio para su gente, es el rechazo que existe contra él. Viven en una burbuja de bienestar y progreso. En su mundito no hay inseguridad (aunque él alegue que eso no le compete, yo le digo, claro que le compete: es el municipio que usted gobierna y por tanto es responsable de lo que aquí acontece), no hay contaminación, no hay déficits ni inconformidades. El señor García es una suerte de Peñita, pero en región 4 y clonada.

Su última puntada es un video en el que promociona su gobierno, a ritmo de reguetón, pero con una letra modificada a su favor. A través de su patiño Amado Mendoza, quien se encargó de diseminar tamaño exabrupto vía whatsapp, pude conocer este inútil gasto de recursos públicos invertidos en un video. En el clip de marras, el señor García sale bailando, “arropado” por la gente, inaugurando no sé que cosas. Su sonrisa es tan falsa como la burbuja donde vive, tan falsa como la reelección que no llegará.

Para que vean que esta columna no solo critica, sino que también aporta, les dejo un estribillo para su próximo video:

(léase a ritmo de Mayores, de la dizque cantante Becky G)

A mí me gustan los mayores,

esos que roban millones,

Pero que luego se reeligen
a seguir de vividores.

De nada.

Con estos aspirantes…

Hace unos días escuchaba en una entrevista radiofónica a Mari Carmen Cabrera Lagunas, una de las tantas suspirantes perredistas a la presidencia municipal de Zihuatanejo. Ella decía que ya contaba con el respaldo de la gente y que era la propia gente (?) la que le decía que se lanzara. La locutora la presumió como una “fuerte contendiente” para la próxima elección (ajá).

No sé si ellas vivan en otro Zihuatanejo. Porque, al menos donde yo vivo, además de que casi nadie conoce a Cabrera (yo apenas supe cómo era, por un microbús que trae su foto en la parte posterior), aún son menos los que apoyarían su candidatura.

Yo en lo personal, no sé cuáles son sus méritos políticos, sociales o legislativos, como para concluir que en efecto, le corresponde la tan ansiada candidatura perredista. Y el hecho de que no conozca sus logros no quiere decir que no los tenga: algún mérito debe tener, pero si los tiene, no tengo idea de cuáles son. He ahí una tarea para su equipo de “asesores”.

No sé cuál haya sido su papel en el Congreso local (más allá de sus boletines ilegibles). No tengo idea de lo que ha hecho (si es que lo hizo) por sus representados (o sea, por nosotros). Del mismo modo que no imagino cómo podría ser su hipotética llegada a la alcaldía.

Aquí quiero dejar en claro que no la critico por ser mujer. No. Es más, creo que hace falta una gran mujer que tome las riendas del municipio. Para su infortunio, esa gran mujer no es Cabrera Lagunas.

De Mari Carmen, lo único que sé, es que es uña y mugre de uno de los políticos perredistas más marrulleros que conozco: Sebastián de la Rosa Peláez. A él se le debe que el PRD en Guerrero esté como está. Esta amistad fue lo que propició la llegada de Cabrera a la legislatura.

Sebastián de la Rosa podría ser senador de la república, pero en realidad, tendría que estar sometido a juicio por su posible contubernio con José Luis Abarca. Sí, el ex alcalde de Iguala acusado de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. De la Rosa defendió a Abarca y le ofreció su “respaldo político”. Asimismo, intercedió ante el entonces gobernador Ángel Aguirre para que el matrimonio tuviera tiempo de huir. Ya cuando le cayó el 20 de la barrabazada que había dicho, se desdijo, no sin acusar a los medios de comunicación de chismosos. Típico de politiquetes, pues. A De la Rosa le debemos el debilitamiento del PRD y de la izquierda en Guerrero. Gracias a sus bajezas, a su ambición y a su primitivo modo de hacer política, el perredismo guerrerense es algo muy parecido (y cercano) al PRI.

Con estos antecedentes, a Cabrera Lagunas no le confiaría ni mis tazos. Yo no olvido quién es, de dónde viene y quién está atrás de ella. Si otros quieren “olvidar$e de e$o”, allá ellos, pero que no la vengan a vender como la última salvación de la democracia azuetense, con todo respeto: no mamen.

El tuit

@LuisdePablo: Hice una apuesta de que Meade gana en el 2018. Por favor, amigues, ayúdenme a perderla.

@balapodrida

0 213

Paul Medrano

Y todo para qué

El pasado fin de semana, los habitantes de la Costa Grande vimos entorpecidos nuestros periplos porque un grupo de padres de familia de Papanoa iniciaron un bloqueo a la carretera federal. Su demanda era sencilla, la rehabilitación de escuelas, dañadas desde el temblor de 2014, más los que se acumulan de esa fecha.

La medida dividió opiniones: algunos apoyaron el bloqueo, alegando que es la única manera en que las autoridades te hacen caso. Otros lo repudiaron y exigieron la presencia de antimotines para desalojar a los manifestantes.

Ambas posturas, hay que decirlo, tienen razón. Es justa la demanda de que se rehabiliten escuelas que representan un peligro para alumnos y maestros. Como también es justa la exigencia del libre tránsito.

Aquí el detalle es que, las autoridades encargadas de destrabar este conflicto, tardaron casi dos días en tomarse la molestia de visitar el bloqueo. Los manifestantes, hay que aclarar, precisaron que levantarían el cierre hasta que tuvieran la visita de un funcionario de primer nivel. Pero esto tardó casi 48 horas, poniendo en riesgo a los cientos de turistas (entre ellos, niños y ancianos) que quedaron varados, o incluso, poniendo en peligro a los manifestantes, pues los ánimos ya estaban los suficientemente caldeados para devenir en un enfrentamiento, que por fortuna, no se dio.

El bloqueo se disuadió con la visita de Alejandro Bravo, pues el gobernador andaba quién sabe dónde. Nadie habla de todas las reservaciones perdidas por los turistas, ni tampoco si se les hará un rembolso. Tampoco se habla de las citas médicas o burocráticas que se entorpecieron por este conflicto. Ojalá las obras prometidas se cumplan, porque sería una pena que ambas partes hayan desperdiciado tanto tiempo para quedar igual.

Agua va

Desde hace como dos meses, casi todos los días tengo el servicio de agua potable en la casa de todos ustedes.

En países como Noruega o Nueva Zelanda, esto es de lo más normal. Más en Zihuatanejo, me parece sumamente sospechoso.

Es decir, en los primeros dos años del gobierno del señor García, el suministro de agua siempre ha sido infame. Durante la primera mitad de 2017, por ejemplo, me acostumbré a que echaban el agua a las 11 de la noche del viernes para quitarla a las 7 de la mañana del sábado.

Como ya se imaginarán, en mi casa parecíamos chanecas, lavando ropa y trapeando pisos durante toda la noche. Teníamos que hacerlo así, porque era un verdadero misterio definir cuándo volverían a dotarnos del servicio. Además, de no hacerlo, corríamos el riesgo de que la ropa sucia inundara la casa. Había días en que nos echaban el agua durante dos días, pero nos castigaban con una escasez aún más prolongada.

Llevo años acostumbrado a la escasez de agua potable en Guerrero: Chilpancingo, Acapulco y ahora Zihuatanejo. Desde que llegué a estas tierras, me costó adaptarme con un calendario más bien misterioso y cruel que proporcionaba agua en mi colonia. Con el tiempo, en la casa de ustedes, se han tomado las previsiones para cuidar el agua como si fuera una hija nuestra: la dejamos salir solo para lo necesario.

Lo peor, como dije, fueron los primeros años de la presente administración, que agarraron una modita pendeja de echar el agua a dishoras de la noche. En esas veces que tendía mis garras al amparo de la oscuridad, me ponía a pensar de quién jijos era la idea de dotar del servicio a esas horas y los maldecía una y mil veces por no hacerlo en un horario más sensato.

Pero volviendo al tema: desde hace dos meses, casi todos los días tengo agua potable.

Algunos lambiscones dirán que todo se debe a la “excelentísima” administración del señor García, a la cual califican como “la mejor de la historia de Zihuatanejo”. Otros, me dirán que esta abundancia de líquido se debe a que fue un buen año de lluvias en la región. A mí, en cambio, pese a mis traumas como lavador nocturno, me invade el sospechosismo: ¿Por qué tenemos abundancia de agua justo cuando la elección ya está en proceso? ¿No será una maniobra del señor García para consolidar su camino a la reelección? ¿Si es que tendremos seis meses de agua potable, significa que vendrán dos años de escasez?

Que el Ariel Doble Poder con Microesferas nos ampare.

¿Otra vez?

Una fuente digna de todo crédito me confió que uno de nuestro ex alcaldes más mediocres le fue a pedir un consejo: “es que me quiero volver a lanzar como presidente municipal. Ahora sí va la buena. Siento que ya desperté”.

La respuesta de mi fuente es la que pudo haberle dado cualquier azuetense: “con todo respeto, no mame”. Es decir, no les basta todo lo que saquearon, todo lo que destruyeron, todo lo que inhibieron, todo lo que avasallaron, todo lo que dañaron, todo lo que robaron y ahora quieren más. Neta, no mamen.

El nombre no se los digo, pero seguro que se acuerdan de él. Y mucho.

 El tuit

@InfantaSinalefa:

-Ah, ¿entonces eres de provincia?
-Sí, de ese misterioso y recóndito lugar que ocupa el 99.9% del territorio de tu país.

@balapodrida

0 188

Paul Medrano

Oscuro escenario

Con el asesinato del empresario y ex regidor Miguel Solorio, se enrarece el ambiente político en Zihuatanejo y se advierte como un mensaje de riesgo para quienes intenten participar en la contienda de 2018.

Las aspiraciones de Solorio para buscar la alcaldía ya eran un secreto a voces. Que si por la vía independiente o al amparo de algún partido, eso era lo de menos. La gente comenzaba a ilusionarse con un proyecto político que venía a oxigenar un panorama monótono, arcaico e inútil. Los ciudadanos están hastiados de los mismos rostros, de las mismas familias y de los mismos malos resultados. Por eso, la idea de un candidato sin partido tomó fuerza y se avizoraba que iba a convertirse en un rival fuerte.

Con su muerte, se trunca la oportunidad de que los ciudadanos experimentaran con la alternancia. Lo cual, es una muy mala señal para la endeble democracia guerrerense.

Sirvan estas líneas para enviar mis condolencias a su familia.

Plazoletas para todos

Cada que paso por la aún inédita plazoleta de Los Bailarines, me entra una muina que raya en lo patológico. Y es que la lógica con la que las autoridades realizan obra pública parece saca de Los Simpson.

Hasta parece que se empeñan en escoger lo peor.

La obra en cuestión ha suscitado una polémica. Algunos están a favor, otros, en contra. Estas diferencias bien pudieron haberse expuesto en una sesión de cabildo abierto, donde autoridades y ciudadanos opinaran sobre el tema. Después de todo, la obra se construye con nuestro dinero, no con el de los funcionarios. Mas ahora ya de nada sirve la polémica, porque la obra ya está casi terminada. Mal o bien, ahí está.

Eso sí, me queda la duda de qué tipo de visitantes tomarán asiento en ese lugar, sin sombra y con un escenario poco turístico. Me preocupa que los monigotes caigan al primer temblor. Pero sobre todo, me entristece que, todo ese dinero bien pudieron encauzarlo en plazoletas o espacios públicos ya existentes y que tienen mucho mayor trasfondo turístico, pero actualmente se caen a pedazos.

Es decir, si no somos buenos para darle mantenimiento a los espacios que ya tenemos, para qué hacer más. Lo dicho, una lógica de Los Simpson.

¿Usted conoce a Eloísa Hernández?
Exacto.

Yo tampoco.

Claro, no estaríamos hablando de ella, de no ser porque en 2015, Ríos Piter le consiguió una diputación plurinominal por motivos hasta ahora, inexplicables. Esta señora es diputada por el distrito 11 y hasta hace unos meses, jamás la vimos por tierras azuetenses.

Es justo ahora cuando ya se acerca la cosecha de electores, en que, de la noche a la mañana, vemos a Eloísa por todos lados: en anuncios espectaculares, en chayoteras entrevistas de radio, en eventos donde regala los siempre socorridos “apoyos”.

De unos meses para acá, resulta que tenemos una diputada en el distrito 11 que vela por nosotros, que se preocupa por las mujeres, que se interesa por los campesinos, que apapacha a las madrecitas, que camina por los mercados e incluso, que se preocupa por la cultura de Zihuatanejo.

Por supuesto que resulta extraño, pues desde que asumió el cargo (un cargo que le regalaron, no se lo ganó), jamás la vimos por acá, a no ser por sus dizque informes con los clásicos acarreados. Y ahora resulta que, como por arte de magia, la vemos muy preocupada por los costeños.

Para quienes no la conocen (que supongo, son muchos), les recuerdo que Eloísa fue acusada de traicionar al PRD por haber hecho campaña a favor del priísta Eric Fernández, quien al ganar la alcaldía, en agradecimiento, le creó una oficina para que ahí despachara. Tampoco se nos olvida que la señora votó a favor de la designación del inútil fiscal que tenemos en Guerrero: Xavier Olea. Para colmo, Eloísa mandó a la goma al Movimiento Jaguar, pese a que fueron estos quienes le obsequiaron el cargo que ahora goza.

Y ahora resulta que quiere ser presidenta municipal.

De pena.

Vuelven los García Bots

En la encuesta que Despertar de la Costa abrió en su perfil de Facebook y preguntó cómo evaluaban el gobierno de Gustavo García Bello. Con 3 mil 500 votos, 57% dice que bien. 43% dice que mal. Un 95% de los 900 comentarios (hasta ayer por la noche) afirmaban que la administración del perredista era “excelente”, “la mejor en mucho tiempo” o “espectacular”. Al cierre de esta columna, varios empleados del ayuntamiento me mostraron los mensajes de whatsapp en los que funcionarios y directores invitan a los trabajadores a votar a favor y comentar. Asimismo, hacían hincapié en que compartieran el link entre sus familiares y amigos. El chiste se cuenta solo: no nos engañan, se engañan ellos mismos al pensar que los ciudadanos de a pie creeríamos que el gobierno de García Bello es “el mejor”. Pero ya vendrá la elección y entonces sí, no podrán contrarrestar el malestar hacia un gobierno omiso, opaco y ausente.

 Aviso parroquial

Esta columna vuelve a las andadas. Y aparecerá cuando menos una vez por semana. No, menos, como 5.

@balapodrida

0 511

Paul Medrano

De ferias y caballitos

Con la muerte de una jovencita en uno de los juegos mecánicos instalados junto a la secundaria Eva Sámano y la electrocución de un empleado en la otra que se instaló en Las Salinas, el tema vuelve a ponerse sobre la mesa.

No es la primera vez que ocurre un accidente de ese tipo en Zihuatanejo. Hay al menos dos percances más en años recientes, percances en los que hubo pérdidas humanas. Resulta imprescindible replantear el asunto. Es inadmisible que se siga poniendo en riesgo a la gente, por culpa de los propietarios de los juegos mecánicos, o en su caso, de la autoridad en turno.

En el caso de lo ocurrido el pasado domingo, hay un tema de fondo: el bando de policía y buen gobierno, es decir, la ley que rige al municipio, prohíbe la realización de eventos masivos en el predio junto a la Eva Sámano, en Las Salinas y en el Centro Social. Pero oh sorpresa, resulta que solo es en esos sitios donde se realizan: hace días había dos ferias. ¿Y sabe dónde? Exacto: en Las Salinas y junto a la Eva. Asimismo, en el Centro Social se acaba de realizar un concierto. Puede que el reglamento no sea claro, o incluso, que esté desfasado. Pero es la ley y las leyes están hechas para respetarse.

Ahora mal, ambas empresas consiguieron que Reglamentos les extendiera el permiso para operar. ¿Cómo lo lograron, si está prohibido? No lo $abemo$.

Asimismo, resulta urgente que la autoridad en turno revise el estado de los juegos mecánicos antes y durante su instalación. Me ha tocado ver ferias con el cablerío de fuera; con metales oxidados; con pocas medidas de higiene y cero salidas de emergencia. No se puede ofrecer un permiso de operación como si se trataran de esquites.

Sin embargo, en los hechos, resulta que Reglamentos expide licencias a cuanta empresa llega y paga su respectiva cuota. No se trata de cobrar y cobrar. No. La autoridad tiene la obligación de garantizar espectáculos que cumplan con lo mínimo en cuanto a prevención, organización y sobre todo, al buen estado de sus instalaciones. De lo contrario, seguiremos viendo este tipo de lamentables hechos.

Ciudad unicel

Hace años, el unicel llegó como un super invento que permite mantener calientes a los alimentos. Además, si es un vaso, evita molestias ya sea por un líquido frío o caliente. Por si fuera poco, el unicel es baratísimo.

Lo demás fue cuestión de tiempo y ahora no hay sitio en donde no te lo den.

Nos hemos acostumbrado tanto a él, que no entendemos la vida sin su presencia: ¿cómo viajar con un vaso de atole o una michelada, si no es unicel? ¿De qué otro modo mantengo mi guisado calientito si no es un recipiente de unicel? ¿Cómo voy a repartir mi pastel en platos de cartón o servilletas?

El asunto es que el unicel es casi indestructible y no es reciclable (bueno, sí lo es, pero a las empresas que reciclan no les conviene hacerlo). En Zihuatanejo, mucho unicel termina en el mar, afeando el panorama, pero sobre todo, matando animales.

En las escuelas, por ejemplo, es una regla no escrita que durante los convivios se use este tipo de recipientes. En todas las fiestas, infantiles o de adultos, dan unicel. En casi todos los changarros de comida te dan unicel (incluso, hasta en los que se ufanan de ser veganos o con conciencia ecológica).

El unicel empieza convertirse en material indispensable, incluso de contrabando. Sin reflexionar sobre el daño que nos hacemos. Hace unos días, me tocó escuchar esta conversación entre dos señoras en el muelle principal, mientras esperaban una lancha para abordar:

-Comadre, qué crees, me quitaron los platos de unicel que traía para servir el ceviche.

-¿Cómo?

-Sí, esos señores que te revisan en la entrada de muelle. Me los quitaron.

-Ay, comadre. A mí también me los quitaron el otro día. Pero la segunda vez, los escondí bien entre la ropa y me los llevé.

Se requiere de una gran reflexión sobre el tema. Somos una ciudad que vive del turismo, de su imagen, pues. Y el unicel no le viene nada bien. Se vuelve inevitable prohibirlo, habiendo tantos y tantos modos para sustituirlo (cartón, papel o incluso, nuestros propios trastos). Es cierto, puede que en algunos casos no sean igual de baratos, pero si lo comparamos con el costo ambiental, las ganancias para todos son evidentes.

El tuit

@tryno: El cártel que más ha hecho sangrar a México es el Cártel de los Partidos Políticos.

@balapodrida

0 522

Paul Medrano

Calentando motores

Muy pronto, los políticos volverán a convertirse en las sencillas personas que tocan a tu puerta, te llaman “mi amigo” y escuchan tus problemas. De la noche a la mañana, luego de no verlos durante años, saldrán de sus aposentos para caminar por estas calles desechas y ofrecer soluciones al por mayor (soluciones que, por cierto, nos han ofrecido en cada época electoral).

Los partidos políticos ya calientan los fogones donde cocinarán candidaturas, donde guisarán despensas, donde plancharán las playeras que van a regalar y desmenuzarán pacas de dinero para repartir a discreción.

Obviamente, a la mayoría de estos pillos ya los conocemos. Y no porque nos hayan hablado mal de ellos, no, sino porque en la mayoría de los casos, se les confió el voto o una responsabilidad, pero no ofrecieron ningún resultado. Parafraseando al niño puma chillón: “no sirven para nada”.

Pero ya habrá tiempo de encargarnos de cada uno de estos mercachifles, por ahora, lo que quiero adelantarles, estimados tres lectores, es que en Zihuatanejo se prepara un fogón nuevo. No es de ningún partido, sino de la sociedad misma.

Para modificar este sistema de partidos que solo nos ha traído recuerdos, tristeza y soledad solo existen dos vías: la armada y la democrática. Ya sabemos lo que conlleva una lucha armada (lo vemos a diario en todo el país), por eso se vuelve necesario que la gente le entre al juego de los partidos, en vista de que los políticos no han respondido a las exigencias. La opción de un candidato ciudadano o independiente se vuelve necesaria. Ya vimos que ni PRI ni PRD resultaron pura baba de perico. Para lo único que han servido es para formar nuevos ricos y eso es lo que menos necesita el municipio y el país. Una candidatura independiente (pero independiente de verdad, no como la faramalla del Jagualín Ríos Piter) se convierte en la única alternativa para oxigenar el ambiente político de Zihuatanejo: ya chole que una familia se reparta los cargos; de que jueguen los mismos de siempre; de que desfilen partidos sin que la ciudad mejore. Pronto tendrán más noticias.

La ciudad de las fuentes secas

Caminando por calles extrañas de la gran ciudad, me topé con una situación en común: las fuentes o lo que en su momento fueron fuentes, ahora lucen desoladas. Están más secas que nuestros bolsillos, exprimidos por el gasolinazo.

En algunos casos, lo que fueron fuentes son usados como horrendos basureros clandestinos.

Qué distinta se vería la ciudad con las fuentes en pleno uso de sus facultades urbanas. Qué impresión daría al transeúnte y al turista, si en estos espacios escurriera un chorrito de aguas cantarinas. Qué tanto costará comprar bombas y mangueras para ponerlas en funcionamiento.

Parece ser que para las autoridades en turno, las fuentes significan algo tan o más complejo que armar un colisionador de hadrones. A pesar de que mes a mes les pagamos un dineral, el honorable grupo de científicos (y aviadores) de la CAPAZ no ha sido capaz de descifrar la complejísima ecuación para reparar una fuente. Por si eso fuera poco, debemos agregarle un factor más: la falta de agua. Si las calles lucen arruinadas, ya sabemos qué nos espera con nuestras fuentes secas.

Repasemos algunos casos.

La fuente del sol. Se trata de uno de los espacios emblemáticos de la ciudad. Por su ubicación, esta fuente recibe a la mayoría del turismo. Está rodeada de frondosos árboles (aún, porque al paso que vamos, no sobrevivirán dos trienios más) y es el equivalente al Ángel de la Independencia de Chilangolandia o a la Diana de Acapunk. Aunque nadie sabe a ciencia cierta quién la hizo, ni qué significa, la fuente del sol está ahí, viendo cómo gobiernos van y gobiernos vienen, sin que sea remozada como se debe. Durante el gobierno de Eric Fernández se le dio una pintadita y cómo no, si la usó como símbolo de gobierno. Pero no pasó de ahí. Me cuentan que, hace años, en días de mucho calor, era común que niños y jóvenes se fueran a dar una refrescada a la fuente del sol. Ahora, las refrescadas las aventamos cada que pasamos por el inútil ayuntamiento.

La fuentes danzarinas. Durante el gobierno de Felipe Calderón, el país de llenó de un proyecto insulso llamado fuentes danzarinas. Se trataba de espacios públicos con chorros de agua iluminados con luz y ambientados con música. En Zihuatanejo, pudimos verlas a un costado de la cancha municipal y junto al parque extremo. Como todo, ambas obras no superaron el sexenio de Calderón y pese a que era mucha la gente que iba, luego de que se averiaron, nadie se ha preocupado (ni se preocupará) por repararlas. Ahora, ambos espacios solo son planchas de concreto., Caramba, justo lo que el planeta necesita.

La plaza Kioto. En esta singular glorieta, aunque usted no lo crea, hay una fuente. La última vez que la vi funcionando fue hace 4 años. Al igual que la del sol, nadie sabe su origen, ni porqué tiene motivos orientales. Imagino que al alcalde que la edificó le gustaba mucho Karate Kid o Gokú. Porque de ser una relación en Zihuatanejo y la Nao, entonces andaban muy errados. Aunque también es bastante conocida e incluso existen bancas a su alrededor, es poco visitada. Una por el infernal tránsito vehicular a su alrededor y otra porque no vale la pena arriesgar el pellejo para ir a ver una fuente seca.

Las de las monas. Se trata de una escultura integrada por cuatro sirenas, con las manos hacia arriba, portando un caracol a manera de cántaro. Se supone que en algún momento fue una fuente y que de los caracoles brotaba agua cristalina. Esta fuente tiene el infortunio de estar en pleno camellón de donde comienza la avenida Morelos, lo cual impide admirarla a plenitud (quizá esto sea adrede, para que la gente no vea a estas cuatro mujeres de torso desnudo). Además, como no ha sido rehabilitada, no dudamos que de la noche a la mañana ya no amanezcan, para ir a parar a algún jardín particular.

La del centro. Hasta aquí confluyen dos calles, la Vicente Guerrero y la Agustín Ramírez. Pese al gentillal que por ahí camina a diario, es común que nuestro olfato sea pateado por el aroma de lixiviados y desechos que ahí se acumulan. En algún momento, algún alma caritativa (que seguro fue de la sociedad civil) colocó un pequeño letrero que dice: “Soy una fuente, no un basurero”. Nadie le ha hecho caso. O una de dos, o no sabemos leer o no sabemos qué es una fuente.

El tuit

@esteifri: Me da gracia cuando publican algo en redes sociales y les molesta que opinen. ¿Sabían que si lo escriben en un papelito nadie se mete?

@balapodrida

0 587

Paul Medrano

Sí merecemos políticos mediocres

El obsceno “Sí merezco abundancia”, encontrado en uno de los diarios de Karime Macías, esposa del ratero Javier Duarte, es solo una probadita de cómo se las gastan quienes llegan al poder.

Y es que, siendo reduccionista, qué harían ustedes, estimados tres lectores, si mañana apareciera un millón de pesos en su cuenta bancaria. Seguramente compraría muchas cosas, le daría una parte a su familia y pagaría deudas. Nuestra inmunda ciudad le parecería más linda y hasta al inútil del alcalde lo vería como mejor persona. Hasta ahí vamos bien. Pero qué pasaría si no fuera un millón, sino 10 millones. Aquí ya cambia la cosa. Hasta la salud mental debe ponerse en riesgo.

Por eso vemos actitudes tan estúpidas como la de Karime Macías, convenciéndose de que merecía el dineral desviado por su esposo. O si nos vamos al plano local, solo así se justifica que la esposa de Gustavo García Bello compre bolsas Louis Vuitton, que el alcalde tenga familiares en nómina o que se usen camionetas del DIF municipal para almacenar despensas en el despacho del presidente municipal.

El cambio de personalidad de quienes llegan a un cargo de elección popular es frecuente. A casi todos “se les sube”. Y no por la importancia de su responsabilidad (que sería lo lógico), sino por el dinero. La holgura de sus cuentas bancarias (antes, raquíticas) los vuelve prepotentes, los hace creerse indispensables o peor aún, les hace pensar que llegaron ahí “por listos”, cuando todos sabemos lo que menos se ocupa en la política, es inteligencia.

Mientras el sistema de partidos continúe como hasta ahora, regalando candidaturas a los más tramposos, anteponiendo el interés económico al bien popular, seguiremos viendo casos como el de LadyVuitton, o peor aún, como el “Sí merezco abundancia”.

Hace unos días, mientras caminaba por la playa La Madera, me topé a una pareja disparejísima: él tan alto y flaco como un chicol, pelo largo, gorra, lentes y unos zapatos como para darle pisotones a un elefante. Ella, bajita, menuda y con un bronceado similar al del yogur natural. Ambos se miraban extranjeros. Medio jipis, pero extranjeros. Iban acompañados de una pequeña perrita café.

Estaban a unos 10 metros de mí, cuando vi que el tipo tiró una pequeña basura en la arena. Ya saben lo que pienso de la gente cochina que deja su basura por toda la ciudad. Mis ánimos se encendieron: en estos tiempos en que los gringos no nos tienen tan contentos, lo que menos iba a permitir era que, además de resentir las idioteces de su presidente, ahora iba a tener que soportar la basura de sus connacionales.

No digo que corrí, porque sería mentirles (la gordura me impide movimientos bruscos). Pero caminé rápidamente hacia ellos. En el trayecto me vinieron muchas cosas a la mente. Pensé en la frase de Cervantes, “a la tierra que fueres, haz lo que vieres” y en lo que debe reflexionar una persona que llega a Zihuatanejo y se topa con una ciudad cochinísima. Seguramente que un fuereño, al ver el chiquero que tenemos en las calles, debe decir, “bueno, pues aquí se tira basura a discreción; haré lo mismo”. Imaginé un futuro cercano con un basural por todos lados. Eso me dio más coraje, así que apuré el paso para reclamarle al gringo y decirles que-con-una-chingada-que-recogiera-su-pinche-basura.

Cuál va siendo mi sorpresa que, al llegar a lugar donde había tirado la supuesta basura, no era tal: era una concha de ostión. Al voltear hacia ellos, vi con horror que no solo no tiraban basura, sino que el tipo, recogía bolsas y platos desechables y los echaba en una bolsa de plástico que traían consigo. La mujer hacía lo propio. Caminaron a lo largo y ancho de La Madera, juntando los desechos que alguien más dejó. Luego, ya que llenaron su bolsa, la depositaron en el bote.

Desde hoy haré lo mismo (todos deberíamos hacer lo mismo): cada que salga a caminar, juntaré basura de la playa. Es lo menos que puedo hacer, luego de ver cómo esa pareja de extranjeros picó mi orgullo, en mi país, en mis narices.

El tuit

@Ameyalliq: Tip de belleza: Terminen la prepa.

@balapodrida

0 625

Paul Medrano

El Jagualín

Armando Ríos Piter anunció su renuncia al PRD y arremetió contra el sistema de partidos que lo llevó a una diputación federal y ahora al senado, pues consideró que se ha convertido en un “grupo de comerciantes del dinero público, que se dedican a la administración de las influencias, impunidades y los privilegios para unos cuantos”.

Personalmente, yo no le creo nada.

Si realmente estuviera harto del sistema político (el cual, por cierto, nos tiene hasta la madre desde hace décadas y él apenas se dio cuenta) y del PRD, lo conducente es que renunciara también a la senaduría. Obvio, ni loco lo haría: el sol azteca ya no es una opción electoral, entonces, Ríos Piter busca construir una fuerza política (por ahora la llama Ola 365) con la cual abrirse paso en en el escenario democrático y por ende, en los dineros públicos. El senado, por supuesto, solo servirá de trampolín. Sin él, sería imposible mantener el clientelismo del que viven los políticos.

Su postura me recuerda al clásico güey al que le gusta que le inviten los tragos, pero en el momento en que se le exige que pague una tanda, se va de la fiesta, indignado.

Ríos Piter vivió del PRD desde 2005. En 2012 se colgó de López Obrador para amarrar su senaduría. Se acobardó en 2015 para buscar la gubernatura. En 2016 avaló el gasolinazo. Y ahora resulta que ya se hartó y que será “independiente”. Con todo respeto: no mame.

Su renuncia la habríamos celebrado cuando en 2010 el PRD le negó a Ríos la candidatura a gobernador para regalársela a Ángel Aguirre, luego de que el PRI ungiera a su primo Manuel Añorve. Su renuncia la habríamos presumido cuando la tragedia de Iguala nos dejó entrever el oscuro entramado que existe en política y narco. Su renuncia sería honrosa, si la hubiera hecho el 1 de enero, al entrar en vigor el brutal gasolinazo que golpea cada día a los mexicanos que pagamos su jugosa dieta.

Pero no. La independencia que pregona que se la crean los vasallos del Movimiento Jaguar. Su llamado a la “resistencia antisistema” me parece una extraña manera de pulverizar el voto. Para nosotros, los de a pie, todo se reduce a una nueva especie política: una extraña mutación entre jaguar y chapulín. La llaman, Jagualín.

Los figurines

Hace poco, alguien propuso el medallero de los insoportables:

1.- Los priístas.

2.- Los veganos.

3.- Los crosfiteros.

Sin embargo, a esta lista de odiosos habría que plantear una especie que fácilmente pelea uno de los tres lugares. Una que abunda en las llanuras digitales y se esqueja entre los jóvenes. No. No hablamos de los políticos chapulines, sino de un espécimen aun más egocéntrico: el figurín digital.

Se trata de un personaje ladino que se cree el nuevo López Dóriga (sí, sus limitados horizontes periodísticos no le dejan ver que hay un mundo más allá de Acapulco). Usan sus redes sociales, lo mismo para compartir noticias (según él, impactantes, de su página personal o de su canal), publicaciones de políticos y fotos personales. También le dan duro al meme, al instagram y a una agitada vida social. Suelen etiquetar a “famosos” en sus publicaciones, hablándoles de tú, como si fueran viejos amigos (lo cual no tendría nada de malo, si fuera cierto). El figurín se cree “líder de opinión”, aunque en muchos casos, ni siquiera sepa diferenciar un verbo regular de uno irregular.

Lo sabremos diferenciar del profesional porque globaliza hasta su intimidad: sabremos qué comió ayer, a dónde fue de vacaciones o qué color de calcetines usará por la noche. El figurín cree necesario ser protagonista, incluso, antes que la noticia. Suele ser “chistosito”, como si el humor fuera un rasgo que lo legitime profesionalmente.

En la liga de figurines hay divisiones. Desde la profesional, hasta la de rancho. En la primera militan los que cobran millones por salir a cuadro. Lo mismo aparecen en televisión, en radio, en Internet o en periódicos. Son los que están expuestos ante los grandes públicos, públicos que, por cierto, los deifican casi ciegamente.

En la liga de ascenso los figurines luchan incansablemente por llegar a la primera división. No porque pretendan profesionalizar su opinión, sino porque al llegar, también llegará el dinero por costales, llegarán los contratos (comerciales y gubernamentales) y la interacción con esferas aún más mediáticas, como la del espectáculo. Lo ridículo es observar a los figurines de rancho, subiendo fotos de cómo vieron el partido de su equipo favorito o peor aún, granjeándose al alcalde o a algún político de la comarca.

El profesional sabe que no es importante su foto en Japón, su desayuno con tal funcionario o su amorío con tal actriz. Eso no nos importa, o nos debería importar un bledo. Lo que nos interesa de los profesionales es su opinión. Es una reflexión aguda, sustentada y proba. No acudimos al médico a que nos diga su pronóstico de los playoffs. Ni vamos al mecánico a preguntarle sobre el nuevo libro de Don Wislow. Lo que nos interesa de ambos es lo que saben en el área específica en que se desenvuelven.

El figurín, en cambio, opinará de todo. Es un sabiondo, o al menos eso quiere que pensemos. Aunque en el fondo, es un simple bártulo digital.

El tuit

@GRET79: El Barcelona celebra San Valentín como le gustaría a cualquier ciudadano de a pie: En París y con una gran follada.

@balapodrida

Noticias al azar

0 35
LA REDACCIÓN Administradores del hotel Los Arcos aclararon que sólo ayudaron a su vecino que fue víctima de asalto y lo hirieron de bala en...